El amor asusta tanto (o más) como unos pies fríos a la mañana siguiente.
Hace tiempo entendí que era por culpa de las erres. Ciertamente todos los sonidos de la palabra son de lo más espantosos, pero La Erre es ya el colmo. A m o r ¿no es como un abrazo de los labios? Decidlo despacio: a m o r. Es como un beso inconcluso y... lo he comprobado, es por culpa de la erre final. Por tanto todas las palabras que lleven a m o r suenan repugnantes: enamorada, enamorarse, amoroso. Sin embargo cuando quitas la erre todo cambia: amas sin amar. Y es maravilloso porque comienza un nuevo significado que nada tiene que ver con el anterior. Yo amo los lunares, el frío de las mañanas, amo el beso retenido durante horas, amo los ojos más abiertos, amo las cejas más despeinadas, La Venus Dormida, los sueños, los meñiques, amo los movimientos ligeros y las voces melifluas, y las amo sin erres, sin romanticismos ni aromatizantes. Ligera y libre, agradable al tacto, tranquila, marfil. 



6 comentarios:

emiliano dijo...

una interesante teoría. habrá que conjugar adecuadamente.

(por el pez muere la boca)

celia francisco dijo...

"el beso retenido durante horas"
me ha gustado mucho.


pd: sin embargo en "te quiero" la erre me parece tan mona...

Lorena dijo...

¡Feliz Navidad! y prospero año nuevo. Te sigo :)
http://hazmeloenladucha.blogspot.com/
Un abrazo(K)
Me encanta tu blog!

Mónica dijo...

Han resultado muy relajantes tus palabras. Es verdad que esesonido fricativo vibrante se echa a volar y no permanece como los anteriores.

claudia dijo...

Será por eso que los cubanos dicen amol. (y estos saben mucho de amol).

R. dijo...

pura poesía...
me encanta.

Publicar un comentario en la entrada